Sergio Ramírez Robles, nuevo vocero de la Cámara de Diputados, conocido por demandar a reporteros

Redacción Noticias MX.- Sergio Ramírez Robles, próximo titular de Comunicación Social de la Cámara de Diputados, vinculado a administraciones panistas y priistas, tiene entre sus antecedentes el haber presentado demandas civiles contra reporteros por presunto daño moral y difamación en agravio de funcionarios poblanos.

El currículum de Ramírez Robles es vasto; ha pasado por el sector privado, por el gobierno federal en tiempos de Vicente Fox y de Felipe Calderón, pero también ha prestado sus servicios a gobiernos estatales panistas como el que encabezó Rafael Moreno Valle en Puebla o el del priista Aristóteles Sandoval en Jalisco.


En su paso por la función pública, el próximo encargado de las relaciones con los periodistas dejó un toque de distinción: demandar civilmente a dos reporteros en defensa de funcionarios estatales. En octubre de 2012, siendo el director de comunicación social y vocero del gobierno de Moreno Valle en Puebla, Ramírez Robles se fue contra los reporteros Fabián Gómez de la revista electrónica Contraparte Informativa y de Adrián Ruiz de El Heraldo de Puebla, a quienes acusó de “difamación y daño moral”.

 

Del gobierno de Puebla saltó a la controvertida administración del priista Artistóteles Sandoval en Jalisco.

 

El 19 de abril de 2014, en entrevista con el reportero de Proceso, Alberto Osorio Méndez, Ramírez Robles se refirió a la denuncia contra los periodistas y recordó que la Suprema Corte de Justicia de la Nación le dio la razón.

 

Pero también que ello “sirvió de escarmiento al gremio para que los reporteros (no) recurran a adjetivos como rata, perro, cerdo, homosexual, chacha o mascota para difamar a los funcionarios”.

 

En aquella ocasión dijo que “los ataques no le preocupan, pues su actuación “rompió paradigmas en la relación prensa-gobierno y estableció, desde el punto de vista legal, un camino poco explorado en cuanto a la posibilidad de demandar a los periodistas cuando centran su trabajo en mentiras y calumnias”.

 

Un director impuesto

El pasado 4 de octubre, Roselli Reyes Cuevas renunció a la Dirección de Comunicación Social, un mes después de que la panista Laura Rojas fue electa presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados en sustitución de Porfirio Muñoz Ledo.

 

De acuerdo con la Ley Orgánica de la Cámara, el área de comunicación social está bajo la égida de la Mesa Directiva. Con el arranque de la 64 Legislatura federal y el arribo de Muñoz Ledo a la presidencia de la Mesa, éste propuso a Reyes Cuevas como titular del área.

 

La llegada de la panista a la Mesa Directiva suponía una renovación en el área por estar identificada con el partido Morena. Y, por supuesto, se preveía que Laura Rojas propusiera ante la Conferencia para los Trabajos Legislativos al nuevo titular.

 

Pero aquí hay un problema de legalidad, y esto se dio desde la aprobación de la propia Roselli Reyes Cuevas.

 

Conforme con el artículo 64 del Estatuto de la Cámara de Diputados, el titular de la Coordinación de Comunicación Social es designado “por el pleno” a propuesta del presidente de Mesa Directiva y votado “por dos terceras partes de los diputados presentes”, además de que debe permanecer en el cargo toda la legislatura.

 

Roselli Reyes Cuevas nunca fue electa por el pleno sino por la conferencia, y no duró los tres años, sino apenas uno debido a que la panista Laura Rojas le pidió su renuncia.

 

Ahora, Ramírez Robles tendría que ser electo por el pleno, pero lo que ha trascendido es que podría ser votado también por la conferencia, incluso antes de que Laura Rojas viaje a Estados Unidos, lo cual está programado para el jueves. Por lo pronto, parte del equipo de trabajo de Ramírez Robles hizo este día un recorrido por las oficinas de comunicación social y se espera que con él arriben 11 personas.

 

De acuerdo con Apro, entre pasillos de San Lázaro se escucha insistentemente, incluso entre los propios panistas, que el arribo de Ramírez Robles no fue una decisión de Laura Rojas sino una “imposición” de un grupo político al cual pertenece Max Cortázar, quien desde 2003 ha estado al lado de Felipe Calderón Hinojosa.
 

Tu opinión es importante

Minuto a Minuto

Minuto a Minuto